Ya han pasado dos años desde que la Junta de Andalucía y Ayuntamiento de El Ejido firmaran un convenio para acometer la ampliación del centro de salud del núcleo de Las Norias de Daza pero hasta la fecha no se ha movido ni un ladrillo. Los vecinos necesitan de unas instalaciones más amplias ya que desde su inauguración, en 2001, la población ha ido experimentando un importante crecimiento que ha llegado incluso a doblegarse. Ha pasado de los 5.400 habitantes hasta superar los 9.000.
La masificación en este caso es más que notable, lo que ha provocado incluso que los pacientes pediátricos compartan sala de espera con adultos o que las citologías tengan que ser realizadas por los médicos una vez que alguna consulta de medicina general queda libre. Así es como lo denuncia el Partido Popular de El Ejido, a través de su parlamentaria Rosalía Espinosa, quien ha presentado en el Parlamento una Proposición No de Ley para exigir al a Junta de Andalucía, concretamente ala Consejería de Salud, la ejecución inmediata de este proyecto que lleva años 'aparcado'.
Actualmente el centro cuenta con tres consultas de medicina general, una de pediatría y otra de enfermería. Sin embargo, la «masificación» es tal que atiende a un nivel de población muy superior al que permite su capacidad. Según explica la popular, cada médico tendría asignadas unas 1.400 cartillas, cuando la media de pacientes se establece en unos 40 al día.
En este sentido, el consultorio cuenta cada día con cinco médico y un pediatra, mientras que hay dos días a la semana, que son los lunes y los viernes, en los que además hay dos facultativos atendiendo en horario de tarde. Para el PP, esta medida ha venido motivada por «falta de espacio, ya que resulta necesario, por lo menos, una consulta más».
Una medida que ha tenido que adoptarse debido a la falta de espacio es que la sala de espera de pediatría se ha reconvertido en una consulta, lo que ha provocado que los niños que deben aguardar turno para ser atendidos tengan que compartir espacio con otros enfermos que esperan para cuestiones como la realización de una analítica o para ser atendidos por el médico de familia.
Así es que, con una consulta más y una sala de espera menos, el espacio está aún más reducido. Según ha señalado Rosalía Espinosa, una de las salas de espera cuenta únicamente con 21 sillas, mientras que hay otra que cuenta con 16 y la restante con ocho. Pocas a su juicio y ante la población que ha de atenderse desde este centro de salud. «Esto es gravísimo y no sólo por la falta de espacio, sino porque los pacientes pediátricos no deben estar en contacto con el resto de enfermos adultos», matiza.
Ante tal panorama, se insiste en que la asistencia sanitaria que reciben los vecinos de Las Norias de Daza se encuentra «muy resentida». A juicio de Juan Fernández, vecino de este núcleo de población y miembro del PP, «la falta generalizada de espacio o la escasez de recursos humanos y materiales en este consultorio son sólo dos ejemplos de la tacañería de la Junta con El Ejido». Pone otro ejemplos como que sólo haya un potro para la realización de citologías ginecológicas a miles de mujeres que residen en este núcleo de población ejidense, o el que no haya un sillón para las extracciones sino un pequeño taburete en una consulta «pequeñísima». Quieren un centro acorde con las necesidades.