La nueva Ley de Extranjería que se tramita en el Congreso de los Diputados recoge una serie de cambios respecto a la Ley del año 2000, que ya ha sido reformada en una decena de ocasiones. La nueva normativa, que está a punto de entrar en el Senado, no está elaborada a gusto de todos los partidos políticos. Es el caso del Partido Popular que presentará más de sesenta enmiendas a la nueva Ley de Extranjería, que el Gobierno está tramitando «por vía de urgencia».
El portavoz de inmigración del PP en el Congreso, Rafael Hernando, y el portavoz de inmigración en el Senado, Eugenio Gonzálvez presentaron ayer las propuestas que llevarán al Senado. «Esta ley, a diferencia de la que se aprobó en 2003, no nace del consenso de los partidos y el PSOE ha excluido al PP, en este caso», manifestó Hernando quien matizó que «se trata de una ley continuista del proceso de regularización masiva».
Según datos del PP, en 2004 vivían en España 1,6 millones de extranjeros con tarjeta de residencia. «En 2005, junto con el proceso de regularización, 4,6 millones de extranjeros tenían la tarjeta de residencia», explicó portavoz de inmigración del PP en el Congreso. En este sentido, Rafael Hernando apuntó que «en el último año y a pesar de la crisis actual, se han expedido 550.000 tarjetas de residencia más, y esto implica un crecimiento de la precariedad laboral entre los inmigrantes». En Almería, actualmente, 133.000 inmigrantes tienen tarjeta de residencia. «Más de 48.000 extranjeros tenían la tarjeta en 2004 y un 54% tenía un empleo, ahora por el contrario solo el 33% está afiliado a la Seguridad Social», explicó Hernando.
En su opinión, «la ley debería haber sido un elemento para favorecer la empleabilidad, el flujo de inmigrantes y para haber puesto el país en sintonía con el pacto de la UE, por eso vamos a seguir con el veto y presentaremos nuestras enmiendas». Junto a ello, el PP también echa en falta que la ley no vaya acompañada de una memoria económica y una adaptación presupuestaria, de forma que criticó que el texto se pondrá en marcha con un recorte financiero del Estado a las comunidades autónomas, así como a los ayuntamientos, y una menor inversión destinada al trabajo de las oenegés.
Pateras y visados
Los 'populares' compararon la futura Ley de extranjería con otras que ya están en vigor en países como Italia que «tienen leyes más duras y provocan que las pateras que salen de Argelia lleguen a Almería». Entre las propuestas del PP destacaron la creación de un visado vinculado al empleo. «Se podría diferencian un visado para turistas y otro para quienes vengan a trabajar, que tendrían una autorización para buscar empleo durante seis meses», añadió Rafael Hernando.
Otra de las enmiendas que propondrá el PP para su discusión versa sobre el sistema de acogida y repatriación de menores inmigrantes irregulares, en cuya propuesta solicitará que éstos sean devueltos a sus familiares o, en caso de que no sea posible, que ingresen en centros de menores en sus países de origen «en lugar de hacer acuerdos con las oenegés para darles su tutela».