Gonzalo Herranz de Rafael, catedrático de Sociología de la Universidad de Almería y estudioso de los fenómenos sociales de la provincia, hace un balance del próximo sistema educativo: Bolonia como un sistema globalizado a nivel europeo. También valora la situación actual de los jóvenes en tiempos de crisis. Herranz de Rafael recoge, en su décima segunda publicación 'Xenofobia y Multiculturalidad', numerosos datos que desvelan los altos índices de xenofobia existentes en la provincia de Almería. Además, el experto en Sociología afirma que una de las grandes preocupaciones que tiene la sociedad almeriense son el paro, la crisis económica, la vivienda, el terrorismo y la inmigración.
Desde esta situación, el experto responde a algunas preguntas relacionadas con los aspectos destacados anteriormente.
-La llegada de Bolonia está cada vez más cerca y a pesar de las campañas informativas, páginas de internet y el esfuerzo planteado tanto por la Universidad de Almería como la comunidad educativa, los alumnos siguen desinformados y algunos completamente en contra de este sistema educativo europeo. En este sentido, y como docente, ¿qué opinión le merece el Plan Bolonia?
-El plan Bolonia tiene aspecto positivos y negativos. Dentro de lo positivo sería lo que supone pertenecer a la columna vertebral de la educación superior europea, posibilitando una formación equiparable a la del resto de paises europeos, así como una mayor movilidad formativa y profesional en la Unión. La negativa responde en mayor mediada a criterios esencialmente económicos. No se puede hacer un cambio de plan sin una partida presupuestaria que lo posibilite. La idea de imponer un plan a coste cero no tiene sentido ya que, por ejemplo, la nueva metodología requiere de una disminución del numero de alumnos por curso lo que, inevitablemente supondría la ampliación del numero de grupos y necesariamente de profesores.¿ Están dispuestas las Universidades a hacer ese esfuerzo metodológico-pedagógico? Creo que no. Además los nuevos planes se han articulado, en la mayoría de los casos, a partir de la imposición de las Comunidades Autónomas en un 80% dejando solamente el 20% restante a las propias Universidades. El problema reside en que hay 17 Comunidades Autónomas con sus propios criterios, entonces la pregunta es si queremos armonizarnos con Europa, ¿no hubiera sido más coherente una política española única consensuada con todas las Comunidades Autónomas?
Además, el hecho es que la mayoría de los planes tienen la misma estructura que los anteriores pero con menos número de créditos lo que ha abierto una batalla de intereses de poder entre las Áreas y Departamentos de largo alcance.
-¿Cómo posicionaría el futuro laboral de los universitarios, de acuerdo a los tiempos por los que estamos atravesando?
-Los universitarios son la punta de lanza de un país. Son el futuros del país, la nueva savia que va hacer posible que el país avance y se modernice. Es la mejor inversión que puede realizar un Estado para sus planes de futuro. Otra cuestión es como está organizado el sistema económico en España y en especial el mercado de trabajo. En este sentido estamos lejos de Europa donde la formación universitaria tiene un puesta en valor más alta que en España, aunque en los últimos años la tendencia va cambiando a mejor: se contratan más universitarios y el tiempo de espera para entrar en el mercado de trabajo es menor. No obstante esta generalización debe ser matizada ya que la entrada al mercado de trabajo también esta condicionada según la carrera realizada, los postgrados llevados a cabo, la situación económica del país etc. En época de crisis, y en cualquier tiempo en general, los más desfavorecidos son las mujeres y los jóvenes que en muchos casos está demandando su primer empleo, y los universitarios cuadran perfectamente con este perfil, por desgracia
-¿Cómo estudioso de la población y aspectos sociales, podrías darnos alguna pincelada sobre los aspectos que más preocupan a la sociedad almeriense?
-Las problemáticas sociales son amplias y en la mayoría de las ocasiones coincidentes para todos los españoles. En este sentido los almerienses están fundamentalmente preocupados por el paro, la crisis económica, la vivienda, el terrorismo y la inmigración. Esos sería los problemas más acuciantes a los que habría que añadir uno más local como son la escasez de infraestructuras en la provincia o la suciedad que experimentan nuestras ciudades.