
Los Mossos d'Esquadra han tenido que cargar en varias ocasiones contra los estudiantes en Barcelona./ Efe

Los Mossos d'Esquadra han tenido que cargar en varias ocasiones contra los estudiantes en Barcelona./ Efe

Los Mossos d'Esquadra intentan parar la manifestación de esta noche por diversas calles de Barcelona en protesta por el Plan Bolonia y el desalojo de los estudiantes encerrados en la Universidad de Barcelona. /Efe

Varios estudiantes caen al suelo durante el enfrentamiento con los Mossos d'Esquadra en la manifestación de esta noche. /Efe

Los Mossos d'Esquadra intentan parar la manifestación de esta noche por diversas calles de Barcelona en protesta por el Plan Bolonia y el desalojo de los estudiantes encerrados en la Universidad de Barcelona. /Efe
«Voces minoritarias disonantes»
La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, ha asegurado que los incidentes producidos esta mañana en Barcelona contra el Plan Bolonia, son protagonizados por "voces minoritarias disonantes".
Tras su intervención en la sesión de control al Gobierno, la ministra ha dicho no conocer exactamente los datos del suceso, sólo que "se ha producido un desalojo y ha habido algún problema con algún mosso d'Escuadra", para añadir que el debate sobre la implantación del Plan tiene que realizarse "por canales democráticos".
Para la titular de Ciencia e Innovación, las asambleas de estudiantes 'antibolonia' "no tienen la representación democrática elegida por los universitarios". Sin embargo, ha insistido en que hay que escuchar a "todas las voces" en este proceso de reforma universitaria, pero "siempre atendiendo al interés general".
El desalojo por los Mossos d'Esquadra esta madrugada de medio centenar de estudiantes 'antiBolonia' del edificio del rectorado de la Universidad en Barcelona ha degenerado en una
cadena de disturbios que se ha saldado con siete detenidos y 16 imputados, además de varios agentes, jóvenes y periodistas contusionados.
La historia se ha vuelto a repetir por la noche, cuando un grupo de varios miles de estudiantes protestaba por las cargas de la mañana en la Via Laietana. Este segundo desencuentro se ha saldado con casi medio centenar de heridos, entre manifestantes, Mossos d'Esquadra, periodistas y viandantes. Además, esta nueva manifestación ha acabado con varios detenidos.
A lo largo de la mañana, grupos de estudiantes se han ido concentrando frente a la sede de la Universitat de Barcelona (UB), en la plaza Universidad, convocados por SMS o Internet, hasta reunir a varios centenares de ellos que sobre el mediodía han cortado la Gran Vía, lo que motivó la segunda carga de los Mossos d'Esquadra, que custodian el edificio universitario.
Tras este incidente y en medio de una fuerte tensión entre los agentes antidisturbios y los estudiantes contrarios al Plan Bolonia, los concentrados han optado por manifestarse por las calles adyacentes a la UB y posteriormente han emprendido una marcha de protesta hacia el centro de la Ciudad Condal. La sede de la Conselleria de Innovación, Universidades y Empresas en el paseo de Gràcia, los jardines del Palau Robert o la calle Còrsega, han sido los puntos elegidos para pedir la dimisión del conseller Josep Huguet.
"Mossos fuera de la universidad", "Libertad de expresión, policía no", "Somos estudiantes, no delincuentes" y "Así se aprueba Bolonia, a golpes de porra", han sido algunas de las consignas de los estudiantes que hasta en tres ocasiones han obligado a intervenir a la Policía autónoma.
Los incidentes comenzaban hacia las 5.50 de la madrugada cuando los Mossos procedían a desalojar al centenar de estudiantes que permanecían encerrados desde el pasado 20 de noviembre en el edificio histórico del rectorado de la UB para protestar por el Plan de Bolonia. Sin coger sus pertenencias, más de una treintena de los encerrados fueron saliendo a la calle pacíficamente. No obstante, 16 de ellos ofrecieron resistencia y se sentaron en el vestíbulo del Edificio Histórico. Por ello, siete fueron denunciados por delitos de desobediencia grave y nueve más por faltas. Los universitarios consideraran "lamentable" que éste sea "el último recurso" de las autoridades universitarias, las mismas que han recibido el apoyo del Gobierno catalán.