El sector agrícola almeriense está siendo un ejemplo a seguir por el resto de seguidores en lo que se refiere a asegurar control biológico en una buena parte de sus explotaciones. De hecho, Almería cuenta ya con 1.770 hectáreas que están certificadas con la norma UNE 155.400 de control biológico, la cual lleva en funcionamiento únicamente dos meses, y que certifica el empleo de esta forma de producción contra plagas.
Actualmente, son 14 las empresas que ya cuentan en su haber con esta certificación, ya que en la reunión mantenida el pasado martes por parte del Comité Técnico de Certificación de Aenor se aprobó la concesión del sello a ocho empresas más de la provincia almeriense. En concreto, las entidades que desde un primer momento disfrutaban de esta distinción eran seis: Eurosol; Frutas Matillas; Geosur; Indasol; Inver Sat; o Agroponiente Natural Produce. Ésta última empresa ha mostrado su satisfacción a través de Ángel López, director técnico de Agroponiente y quien ha comentado que «esta certificación es un sello de garantía que recompensa un poco el esfuerzo que has hecho en el campo y que por otra parte también demanda el mercado». Además, López ha añadido que «como todos sabemos, las cadenas de supermercados sólo quieren trabajar con empresas que tengan sus fincas certificadas y por este motivo tenemos que mantenernos en esta línea. Conseguir certificar todas las fincas que se puedan e informar al agricultor de que este es el camino y la mejor forma de vender sin problemas sus productos».
A la hora de conseguir este tipo de sellos, el procedimiento no es muy complicado de seguir, ya que «como el control biológico es un tema que está bastante extendido en Almería y sobre todo en pimiento, es un poco más de burocracia a la hora de que nuestros técnicos tienen que ir a la finca a recoger información de las labores que se hacen y las buenas prácticas agrícolas para plasmarlas en un cuaderno de campo y tener más control sobre la finca. En general no supone ningún problema».
En Agroponiente son 300 las hectáreas que se encuentran bajo la UNE 155.400 de todos los productos con los que trabaja. Así, de estas hectáreas, principalmente se encuentra el pimiento, pero también está el tomate, calabacín o judía, donde el control biológico está tardando más en establecerse ya que, según el director técnico de la entidad, «no hay insectos tan buenos como el Swirskii en pimiento para estos productos».
Pero, junto a las seis empresas que ya estaban contando con este sello, desde el pasado martes son otras ocho las que se han unido como Casur; Ejidocargo; Ejidomar; Frutas Escobi; Hortamar; Níjarstar; o Agrupaadra, empresa que a través de su responsable Antonio Martín ha hecho saber que «supone un gran avance para nosotros y un paso más en firme para conseguir nuestro objetivo de obtener el 100 por cien de la producción con lucha biológica».