
«Gente de dinero»
Lo curioso, según el responsable de este negocio, es que quienes acuden a vender sus piezas de oro no son sólo personas de poder adquisitivo bajo, «sino que aquí viene gente muy variopinta, incluso gente de dinero, con pendientes, cadenas y piezas de oro rotas».
Ayer, el gramo del oro viejo, en las operaciones de compra directo, se pagaba entre 7 y 8 euros. Algunas de las piezas que compra Faro, se venden a su vez a clientes que acuden a este tipo de negocios en busca de piezas de oro ya usadas. Otras piezas, en cambio, se envía a fábrica, para su fundición. Y es que, a diferencia del modo de funcionamiento del Monte de Piedad de Unicaja -ubicado también junto a la calle Hernán Cortés- los negocios de compra de oro no guardan en depósito las piezas que compran.





