EL EJIDO

Así, la asociación Cañada Las Norias ha denunciado que tan sólo cinco días, el nivel de la balsa del Oeste haya subido más de 30 centímetros. Según el portavoz, Juan Bartolomé Escobar, «el asunto de la Balsa del Sapo está muy mal. Con el inicio de los riegos, la lámina del agua ha subido. Del 21 al 25 de agosto, el nivel ha ascendido 32 centímetros, es decir, ha alcanzado unos niveles parecidos a los que había cuando se hizo la obra. Es un verdadero problema más si sigue esta dinámica en los próximos días».
La situación parece que no mejorará a no ser de que se tomen medidas y se busque una solución definitiva al problema que acecha día sí y día también a muchos vecinos de Las Norias. «Hay varios bloques anegados al cruzar la carretera en la parte Oeste, y lo mismo también hay muchas explotaciones afectadas», lamenta Escobar quien advierte que «aunque no tenemos potestad para tomar decisiones, sí que tenemos derecho a protestar». Incluso hay particulares que se ven obligados a utilizar moto-bombas en determinados momentos. Por eso han decidido convocar una reunión la próxima semana. En ella, la junta directiva perfilará algunas acciones a emprender. «Vamos a ver qué medidas de presión podemos llevar a cabo», explica Juan Bartolomé Escobar.
Para los miembros de la asociación Cañada Las Norias no es motivo suficiente el que la Junta de Andalucía no tenga fondos para 'reparar' los daños que está causando la subida del nivel del agua y por tanto, no pongan en marcha las tres bombas que se instalaron por parte de la Administración andaluza.
Además, critican que la Delegación de Medio Ambiente esté «incumpliendo la primera promesa que nos hizo de bajar el nivel de 2,5 a 3,5 metros». A partir de ese momento, continúa explicado el portavoz de la asociación, Juan Bartolomé Escobar, «lo que nos han ido diciendo de bajar el nivel ha ido a menos», es decir, cada vez se ha ido reduciendo más, explica, el número de centímetros que debería de bajar la lámina.
Las acciones que debería emprender Medio Ambiente, según la asociación, pasan por la construcción de la desaladora y empiezan por «poner las bombas a régimen completo para que baje la lámina» mientras tanto, teniendo en cuenta la época que es, la del inicio de los riegos por la siembra de los productos hortofrutícolas en las explotaciones agrarias y que ahora, las estaciones de otoño e invierno vienen acompañadas por las lluvias. «Tenemos los mismos problemas que cuando no había bombas», lamenta.
Apoyo sin efecto
Por otro lado, el portavoz de Cañada Las Norias ha destacado el que el apoyo que le prestó el equipo de gobierno del Ayuntamiento de El Ejido el pasado mes de julio -cuando el alcalde, Juan Enciso, se comprometió a mediar con la Delegación de Medio Ambiente para que hiciesen un esfuerzo en la Balsa del Sapo-, no ha servido de mucho. «El Ayuntamiento se puso en contacto con el delegado de Medio Ambiente, Clemente García, pero parece que no ha surtido efecto» pues hasta el momento no se tomado ninguna medida al respecto.
Asimismo ha resaltado que el Consistorio ejidense vaya a ejecutar unas obras para 'conducir' el agua hasta la Balsa del Sapo. «Hay un hoyo colgado que no evacua agua en el Polígono 14, en la parte Sur del Polígono Industrial de La Redonda que no tiene conexión con la balsa grande y que afecta a los invernaderos colindantes» -a unas 16 hectáreas de terreno aproximadamente-, explica Juan Bartolomé Escobar quien continúa manifestando que «parece que a principios de septiembre».
Según ha tenido conocimiento, «los técnicos se van a poner manos a la obra y van a comenzar con la obra» que consiste en hacer una canalización y construir una tubería que conduzca el elemento hasta la Balsa del Sapo. Una vez conducido el agua, declaró Escobar, no se vería afectada seriamente la lámina de Cañada Las Norias pues «no se apreciaría» por las dimensiones que tiene el humedal.
El problema de la Balsa del Sapo surgió a raíz de las extracciones de arena que se produjeron en los años 80. Independientemente de todo ello, desde la asociación Cañada Las Norias lo que se pide es que Medio Ambiente no se olvide de ellos y que 'mueva ficha' para que este importante humedal que lo conforma una rica fauna y flora, no cause tantos perjuicios a los agricultores y a los propietarios de las viviendas que ven cómo se llenan de agua los inmuebles.
La solución, reiteran desde la agrupación, poner en marcha las tres bombas pues a su juicio es más que necesario para evitar males mayores.





