La cooperativa de crédito almeriense, según destaca en un comunicado difundido ayer, ha sido una de las primeras entidades financieras españolas «que culmina el proceso de migración incorporando a sus medios de pago la nueva tecnología EMV, el estándar de seguridad establecido a nivel internacional».
En total se han renovado 800.000 tarjetas de crédito y débito, se han actualizado más de 14.000 terminales instalados en establecimientos comerciales y se han reformado 900 cajeros automáticos. Un programa de adaptación tecnológica que se ha realizado en dieciocho meses y en el que Cajamar ha invertido más de seis millones de euros.
Mayor seguridad
El sistema EMV sustituye la banda magnética habitual en las tarjetas de crédito por un 'chip' donde está almacenada la información del cliente, lo que proporciona mayor seguridad, dificulta la copia de los datos financieros y el riesgo de que se produzcan operaciones fraudulentas en los pagos, pues verifica la autenticidad de la tarjeta y comprueba la autenticidad de su titular, siendo éste el que debe introducir el número de identificación personal ('PIN') de la tarjeta.








