EL EJIDO

Su acompañante, una mujer joven, explica que realmente cuesta mucho trabajo trasladar a una persona en silla de ruedas hasta la playa. «Tenemos una vecina, de menor edad, que también está discapacitada y que intenta bajar a la orilla, pero le cuesta mucho trabajo. Antes le ayudaba su padre, pero este año ha fallecido y ahora son los vecinos y amigos los que le echan una mano», relata la joven acompañante.
Este problema podría salvarse con la colocación de unas pasarelas, que permitan a las personas con discapacidad moverse por la playa con facilidad. Así lo explica el técnico en accesibilidad y arquitecto de la Federación Almeriense de Asociaciones de Personas con Discapacidad (FAAM), Miguel Padua, quien está elaborando un informe provincial sobre la accesibilidad de las playas de Almería, motivo por el cual recorrió el litoral del municipio ejidense.
En su opinión, Padua explica que «se nota que existe voluntad por parte de las instituciones para adaptar las infraestructuras existentes a los discapacitados, pero lo cierto es que se les escapan pequeños detalles que repercuten en que una playa no sea totalmente accesible».
Un ejemplo de ello es que los cuartos de baño están totalmente equipados para ser utilizados por personas que se desplazan en sillas de ruedas, pero no cuentan con una rampa de acceso que permita la entrada o simplemente la pasarela de madera no llega hasta ellos, por lo que difícilmente una persona con discapacidad podrá utilizarlos.
Durante su paseo por las playas de El Ejido, el técnico de la FAAM se encontró de forma casual con la concejal de Turismo, Mari Carmen Fernández, quien se encontraba revisando en persona los últimos detalles de acondicionamiento de las playas. En su encuentro, la edil explicó que «aún quedan pasarelas por poner, ya que se comenzaron a colocar después de la noche de San Juan porque sino acaban en la hoguera». En cuanto a las rampas de los cuartos de baño, Fernández aseguró a este diario que «ya se ha dado el parte y se está trabajando en ello».
Ayuntamiento
Además, la concejal de Turismo comentó que «la huelga de transportes ha afectado muchísimo y todavía no han llegado algunos equipamientos nuevos». Entre ellos, unas fuentes adaptadas para beber agua, que «se colocarán en cuanto lleguen». Según la edil, «en una semana o menos todo estará listo, puesto que el trabajo que se está realizando ahora es el de supervisión para ver qué falta».
En este sentido, el técnico de la FAAM criticó el retraso en la puesta a punto de las playas, ya que «la temporada de verano comienza del 15 de junio al 15 de septiembre, así que si una persona con discapacidad viene a pasar sus vacaciones y no está todo preparado pues se va y no vuelve otro año». Desde luego, este retraso en el acondicionamiento del litoral no es exclusivo en el municipio de El Ejido, ya que «es algo que suele suceder en toda la costa de la provincia de Almería», asegura Padua.
En cualquier caso, no deja de ser importante que todo esté listo a tiempo. De hecho, la accesibilidad es un punto más que favorece el turismo. Así, al menos, opina el presidente de la FAAM, Valentín Sola, quien comenta que «una playa cuando es accesible se hace más turística, ya que se le da un valor añadido y se hace más atractiva, puesto que la imagen que traslada es de que se cuidan los detalles y se preocupan por las personas».
Desde luego, en El Ejido, en palabras de Sola, «se nota que hay voluntad de hacer las playas accesibles para los discapacitados, pero se percibe un cierto desconocimiento de lo que es un punto totalmente accesible». Y es que el prototipo de playas accesibles que inició la Dirección General de Costas incluye una serie de requisitos que prácticamente ningún municipio de la provincia ha conseguido. De hecho, tan sólo en Aguadulce y en Pulpí se han encontrado dos zonas del litoral que disponen de todos los elementos.
Este plan de Costas, que debería de estar concluido en 2009 y en cuya elaboración ha colaborada la FAAM, sostiene que el prototipo de playa adaptada a discapacitados debería tener un aparcamiento reservado para minusválidos, un acceso al paseo marítimo adaptado, una zona de fácil acceso a la playa, pasarelas y rampas que comuniquen a los aseos y vestuarios, a las duchas y a las zonas de sombra. Además, las duchas tendrían que estar adaptadas, así como los aseos y vestuarios.
También se recomienda una zona de sombra específica para personas con discapacidad, puesto que este colectivo se encuentra con más dificultades para protegerse del sol.
Y es que de lo que se trata, según explica Padua, es que «todos aquellos servicios con los que cuenta una persona de a pie, también las pueda disfrutar una persona con discapacidad, así que si hay servicios públicos, debe de haber uno para minusválidos». Igualmente, es necesario «que todos esté bien señalizado para que el usuario sepa bien cómo desplazarse por cada espacio».
De la misma forma, es importante la buena organización de todos estos elementos, así como la atención en los pequeños detalles, puesto que «de nada sirve gastar mucho dinero si luego existen pequeños fallos que invalidan que se puedan usar esos servicios», añade Padua.
Es por este motivo que desde la FAAM han ofrecido su ayuda al Consistorio para que las playas queden perfectamente adaptadas. En este sentido, el presidente de la Federación comenta que «queremos que los ayuntamientos cuenten con nosotros para que ya que invierten su dinero lo hagan bien, pensando en todos los detalles». Y con este objetivo, la FAAM ha puesto en marcha una consultoría de accesibilidad por todas las playas de la provincia.





