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John Cusack, actor: «Cuando pasan alguna película de mi época adolescente apago la televisión»
Encarna su papel más dramático en 'La vida sin Grace', el de un patriota americano favorable a la guerra de Irak cuya vida se derrumba cuando su esposa militar muere en combate
13.06.08 -

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John Cusack (Evanston, Illinois, 1966) es uno de los actores más respetados de su generación en Hollywood gracias a trabajos como 'Alta fidelidad' (Stephen Frears), 'Medianoche en el jardín del bien y del mal' (Clint Eastwood) o 'Sombras y niebla' y ''Balas sobre Broadway' (Woody Allen). Ahora ha dado una vuelta de tuerca en su carrera al protagonizar y producir 'La vida sin Grace', del director James C. Strouse, donde afronta uno de sus papeles más dramáticos: el de un patriota americano favorable a la guerra de Irak que ve como su vida y sus convicciones se derrumban cuando su esposa, un sargento del Ejército, muere en combate.

-¿Se entrevistó con maridos que perdieron a sus mujeres en la guerra de Irak antes de convertirse en Stanley?

-Sí, es una situación muy triste. Conocí a alguien que estaba en la misma situación que mi personaje, excepto que él tenía tres hijas y no dos, como el protagonista. Llevaba en la cara el golpe que le había dado la vida y que le ha cambiado para siempre.

-¿Se inspiró en esa persona para su personaje?

-Sí, sobre todo para crear el ritmo, el tono con el que debía interpretarlo. Le planteé muchas cuestiones: cómo le había afectado el dolor, si había vuelto a encontrar equilibrio en su vida. Cuando nos ocurre algo tan duro el tiempo se mide de otra manera, es muy difícil de asumir.

-Su personaje parece rejuvenecer durante la historia.

-No rejuvenece, pero pierde tensión y agresividad.

-¿Trató de estar dentro del personaje durante todo el rodaje?

-Al final del día, cuando me quitaba el maquillaje, necesitaba ir al masajista porque estaba encogido. No, no podía estar todo el tiempo dentro del personaje, me era imposible.

-¿Por qué decidió hacer una película sobre el dolor?

-El clima que vivimos en Estados Unidos es éste. No podemos negarnos a ver lo que está ocurriendo en la sociedad a gran y a pequeña escala. En Hollywood, en Chicago o en Nueva York la gente sigue con sus vidas y la guerra es una distracción que ven por televisión. Sin embargo hay muchos soldados y sus familias que están pagando el mayor precio posible y tienen toda la razón al decir que es una guerra cobarde y sucia, una decisión política. Por eso he querido hacer esta película. Nadie quiere ver el dolor, pero los motivos son importantes, porque hay una realidad detrás de esta historia.

-¿De los horrores de la guerra, cuál le preocupa más?

-Personalmente me preocupa la privatización de la guerra, que hoy en día es un negocio con ramificaciones apocalípticas.

-Parece que se va a especializar en rodar con niños...

-No, no creo que sea así. Los actores recibimos ofertas de los estudios que unas veces se convierten en éxito y otras no. Siempre trato de hacer lo mejor posible mi trabajo, pero unos proyectos tienen mejor suerte que otros y ha sucedido que en las dos últimas películas que he hecho me he convertido en padre o mentor y han funcionado mejor que otras anteriores. De todas formas, a mi edad lo normal es tener hijos.

Adora a su hermana

-Rueda muchas películas junto a su hermana Joan.

-Sí, tratamos de colarnos en todas las películas que el otro está haciendo; en algún momento nos van a decir que no pero seguimos pidiéndolo. La adoro, es fantástica. Muchos estudios nos ofrecen películas a los dos al mismo tiempo porque saben que nos gusta trabajar juntos. Cuando además de actor soy productor como en este caso trato siempre de encontrar un papel a su medida, porque sé lo buena actriz que es.

-¿Le gustaría dirigir en el futuro?

-Claro, pero me gusta más ser productor y actor. Me divierte escribir, el trabajo es más rápido, más inmediato. Los directores tardan entre dos y tres años en llevar a cabo sus proyectos.

-¿Suele ver sus películas de su época adolescente?

-Algunas veces cuando las pasan en la televisión, pero no las veo enteras. Me quedo un rato mirando, me desespero y apago la televisión.

-¿Alguna película ha cambiado su vida?

-Recuerdo 'Apocalypse Now'. Era 1979, mis padres estaban fuera de la ciudad y yo invité a unos amigos a casa. Tenía 15 años y la película me marco para siempre.

-¿Fue entonces cuando decidió convertirse en actor?

-No, desde antes incluso. Siempre he estado fascinado por el cine y la interpretación.

-¿Quiénes son sus ídolos?

-Extrañamente he podido trabajar con muchos de ellos. He tenido una carrera interesante gracias a Al Pacino, Dustin Hoffman, Paul Newman, Gene Hackman, Morgan Freeman, Woody Allen, actores y directores que admiraba cuando era joven y que me inspiraron. Soy un hombre con suerte, no cabe duda.

-Y si muriese hoy....

-Le preguntaría a Jesús cuando va a volver y comprobar que está sucediendo con los seres humanos.
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