Asimismo, desde primeras horas de la mañana, un piquete informativo de esta misma Plataforma se situó en el polígono ejidense para evitar la entrada y salida de camiones con cargas. Según Pedro Carmona, uno de sus portavoces, «hemos tenido algún que otro incidente aislado pero, gracias a Dios, la gente se está comportando bien».
Carmona llamó la atención sobre la «situación de drama» que estos profesionales están comenzando a vivir en sus hogares debido a la «falta de medios económicos». «Estamos devolviendo pagos muy importantes», concluyó el portavoz de los transportistas, quien lamentó que, a día de hoy, no pueden hacer frente a los gastos de gasóleo de sus vehículos. Desde esta Plataforma tienen muy claro cuáles son las causas fundamentales de la situación tan delicada que vive el sector y que no es otra que «una mala gestión política por parte del presidente del Gobierno y de la ministra de Fomento», explicó Carmona. Por su parte, desde la Subdelegación de Gobierno informaron que, más allá del corte de la autovía del Mediterráneo en la tarde de ayer, durante la mañana no se produjeron ningún tipo de incidentes en la red de carreteras de la provincia.
Preocupados
Por otro lado, desde los sindicatos se mostraron muy preocupados por la situación en la que pueden quedar los trabajadores del sector en el caso de que la huelga se prolongue demasiado en el tiempo. En este sentido, Manuel Alaminos, secretario general de la Federación del Transporte de la Unión General de Trabajadores (UGT) en Almería comentó que, debido a que la huelga fue convocada por la Patronal, «a nosotros lo que nos preocupa es lo que le va a pasar al trabajador, ya que la empresa no lo va a dejar de ir a trabajar».
Según Alaminos, les preocupa que aquellos camioneros que no trabajen durante el tiempo que dure la huelga no cobren su sueldo y, de hecho, «ya hay empresas que están provocando expedientes de regulación de empleo tanto en el sector del transporte por carretera como en la pesca». De este modo, y para que el empleado no quede totalmente desprotegido, las empresas estudian «cómo pasarlos al paro, a través de un expediente de regulación de empleo, por un motivo definido» que, en este caso, es una huelga convocada por la Patronal. A pesar de todo, «si, en algún momento, nos llega un trabajador que dice que hace una semana que el jefe no le da trabajo, tomaremos las medidas oportunas», concluyó Alaminos.
Los transportistas decidieron lanzarse a la calle, entre otras cosas, por los altos precios a los que tienen que pagar el carburante y que, de un tiempo a esta parte, ha convertido la suya en una profesión que va perdiendo rentabilidad. Asimismo, han solicitado al Ministerio de Fomento que fije un precio mínimo obligatorio que evite el servicio por debajo de costes, una solicitud que, al parecer, ha caído en 'saco roto'.





