
Con respecto a las causas que han dado lugar a esta situación, el director general de Proexport explicó que se ha debido, sobre todo, a que «las producciones locales comienzan a caer en mayo y, en ese tiempo, todavía no han comenzado a producir en países como Inglaterra o Alemania». Esto provoca que haya un 'hueco' casi sin producción. Sin embargo, a todo esto, Antonio Maluenda, director de producción de Primaflor, añadió que la falta de agua en todo el Levante almeriense ha traído consigo que, en esta campaña, se sembrase menos lechuga.
De hecho, en el caso de su empresa, Maluenda explicó que, aunque no han tenido que reducir hectáreas, «sí hemos tenido que improvisar una reubicación de superficies hacia fincas con más agua». Sin embargo, «un agricultor pequeño no puede reubicar sus plantaciones», matizó. Asimismo, y con respecto a la subida de los precios de los productos, Maluenda insistió en que se ha debido al desabastecimiento de los mercados.
Calidad
La falta de producto, motivada tanto por la reducción de superficies de cultivo como por la escasez de producciones en destino, ha provocado, además, «que se hayan vendido lechugas de una calidad un poco más baja», comentó Maluenda. La sequía que azota al Levante almeriense no sólo ha obligado a los agricultores a reducir el número de hectáreas, sino que ha afectado directamente a la calidad del producto recolectado. En este sentido, el director de producción de Primaflor indicó que «al tener que usar agua de peor calidad para regar, las lechugas son más pequeñas y han aparecido problemas en el bordeado de las hojas». A pesar de todo, esto no ha afectado a los últimos precios de las lechugas, «que se han vendido muy caras», concluyó.





