
Sin duda, el caso de Adra es el extremo y afortunadamente la realidad diaria no tiene que ver con este lamentable caso. Sin embargo, los 130 profesores que se dieron cita el viernes y sábado en las VI Jornadas Provinciales de la Red Escuela: Espacio de Paz, siguen convencidos de que hay que trabajar mucho -desde todos los frentes- para fomentar las situaciones de convivencia dentro y fuera de las aulas.
Al profesor José Manuel López Alcaina, uno de los responsables de la actividad, no le gusta hablar de violencia porque cree que es una palabra «muy fuerte» y que no define la verdadera situación actual. Sin embargo reconoce que hay conflictos y «verdaderamente en las aulas surgen problemas, como en todos los ámbitos de la vida pero sólo se llega a la violencia en casos extremos y muy puntuales». Según explicó a IDEAL, las jornadas provinciales estaban encaminadas a «tomar medidas a través del diálogo para solucionar esos conflictos y, fundamentalmente, a buscar estrategias y actividades que se puedan desarrollar en las escuelas para prevenir situaciones de acoso escolar».
Además, la actividad no quedó cerrada al ámbito educativo sino que también hubo tiempo para una mesa redonda donde participaron agentes de la Guardia Civil y Policía Nacional que expresaron su compromiso, tras la firma del Plan Director sobre la mejora de la convivencia y la seguridad escolar. Además, la mujer también tuvo un papel relevante con la intervención de representantes de la Subdelegación del Gobierno y del Instituto Andaluz de la Mujer. No en vano, Mari Pepa Cantón, otra de las asesoras responsables de las jornadas, apuntó que «los colegios pueden hacer mucho, pero debe haber una organización para que todo el mundo conozca los protocolos y sepa como actuar».
Y precisamente de protocolos se habla mucho este año en los centros educativos. No en vano, una nueva normativa obliga al equipo directivo y el claustro a elaborar un plan de convivencia, consensuado con el Consejo Escolar. Mari Pepa Cantón explicó que ahí se recogerán todos los pasos a seguir según sea la gravedad del caso. Además, puntualizó que, en aquellos centros donde hay conflictividad, se instala un aula de convivencia «a la que asisten voluntariamente estos niños».
Han sido solo dos días de intercambiar ideas, pero la experiencia ha sido intensa. Ahora tendrán que intentar trasladar todas esas buenas intenciones a sus alumnos y concienciarlos de que la paz es el único camino.





