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PUERTA PURCHENA
Valores educativos
05.02.08 -

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NUESTRO sistema educativo, que sigue controlado por el poder político en función de los intereses del partido gobernante, se ha convertido en un engendro de leyes y decretos en estos últimos años. Esta situación lleva a la Comunidad Educativa a la confusión ya que ni los propios profesores tienen las ideas claras porque cuando están intentando asimilar una Reforma ya se anuncia otra. Nuestra clase política sigue haciendo oídos sordos al clamor de muchos profesionales y gran parte de la sociedad española que vienen exigiendo, desde hace muchos años, un gran Pacto Educativo ya que la visión que se transmite de la enseñanza actual no deja de ser preocupante y los problemas son evidentes. Sin embargo hoy no vamos a analizar estos males del sistema sino que nos vamos a centrar en aspectos relacionados con la Educación en Valores. Pero, ¿Qué queremos decir cuando hablamos de Educación en Valores, porque no todos entendemos lo mismo?

Para responder a esta cuestión clave, me voy a apoyar en una frase alguien pronunció en 1982 a propósito de una Asamblea que sobre Educación se celebró en México: «En una sociedad que progresivamente ha ido pasando del 'Homo Sapiens' al 'Homo Consumens' promoviendo los valores que lo generan, la educación debe promover un nuevo tipo de hombre: el HOMO SERVIENS, hermano de los demás, solidario de todos, que no aspira a tener más, sino a ser mejor, a desarrollar sus capacidades en servicio a los otros». Es verdad que la propia LOE se refiere, como principio inherente a una educación de calidad, a la «transmisión y puesta en práctica de valores» e incluso pone el acento en determinados valores. Sin embargo, es necesario concretar más en el terreno de la realidad para ejercerlos a diario en la Escuela. Además en la LOE falta insistir en un valor fundamental en este mundo de corrupción: Se trata del Valor de la Honradez que lleva consigo rectitud de ánimo, integridad en el obrar y búsqueda incesante de la verdad, de la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Necesitamos personas de este calibre para que tiren de los demás con su ejemplo (el ejemplo del maestro, del padre, de un adulto, es la mejor escuela) y con su comportamiento insobornable. Además de la honradez hay otros Valores sin los cuales no se puede desarrollar ningún Proyecto Educativo. A mi juicio estos principios morales a transmitir serían los siguientes:

-Amor y cariño hacia los alumnos como actitud fundamental. Que ellos lo capten y se contagien para practicarlo en su vida.

-Actitudes solidarias con los demás, que excluyendo envidias y rivalidades, se traduzcan en comportamientos de comprensión, diálogo, perdón y servicio. Nuestro modo de vida debe ser congruente: sencillo, humilde y con capacidad de sacrificio.

-Serenidad, esperanza, alegría e ilusión y realismo ante la vida.

-La importancia del esfuerzo noble para conseguir nuestros objetivos.

-Responsabilidad ante el trabajo que evite la rutina y nos lleve a hacer también cosas por otros motivos distintos al dinero.

-Orientar a nuestros alumnos hacia el respeto a todo ser humano y hacia la actitud de servicio al bien común-Atención preferente a todos aquellos alumnos, familias y gente en general que necesite ayuda de algún tipo.

-Formar a los jóvenes en una acción social de lucha por la paz y la justicia. Trabajar por erradicar toda discriminación que es la causa del hambre y la violencia.

-Valentía para defender nuestras convicciones, pero sin herir ni descalificar a nadie porque lo más importante es la dignidad de toda persona.

Las ideas son fundamentales, pero por encima de ellas está la vida. Con esto queremos decir que la violencia y la guerra nunca pueden tener justificación.
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