El último apoyo municipal lo recibieron en el mes de octubre, con los propios implicados sentados en el salón plenario gracias a la aplicación del artículo 100.2 del Régimen Penitenciario que les permite salir tres días a la semana. El 2 de octubre, PAL, PP y PSOE aprobaron por unanimidad la petición de indulto para Palenzuela y Fernández -igual que hicieron en el año 2004-. En aquel Pleno, Juan Enciso destacó «el comportamiento que han tenido y que están teniendo son ejemplares durante los meses que han estado en prisión, así como con los permisos que están teniendo de salida. Personalmente he hablado con los técnicos de la prisión y dicen que el comportamiento es magnífico. Entendemos todos que hay que interpretar la Justicia pero que fue un mal juicio».
De hecho, desde que la primera sentencia condenatoria se conociese en el año 2002, los familiares de Palenzuela y Fernández se movilizaron para conseguir firmas que avalasen la petición de indulto para los dos acusados. Después de varios meses, consiguieron unas 63.000 rúbricas de los vecinos de varias localidades del Poniente y también de barrios de la capital almeriense como La Cañada de San Urbano. Sin embargo de poco sirvió porque en agosto de 2005 comenzaron a cumplir su condena en el centro penitenciario del Acebuche.
La hermana de Francisco Palenzuela, Rosa, siempre ha destacado que los hechos que cometieron en diciembre de 1997 «estuvieron muy mal», pero todos los familiares insisten que la sentencia es excesiva. Después de muchos intentos no han conseguido ni el tercer grado ni mucho menos el indulto, que es su verdadero objetivo.
Avances
El único beneficio penitenciario que han recibido, de momento, los empresarios ejidenses Francisco Palenzuela y Juan Antonio Fernández es que la Dirección General de Instituciones Penitenciarias decidió en el mes de junio aplicar a estos presos el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. De esta forma se establecía un sistema a medio camino entre el segundo y el tercer grado. Desde entonces, Palenzuela y Fernández pueden salir tres días en semana del Acebuche, aunque tengan que dormir entre rejas los siete.
Los familiares de los empresarios se han mostrado dispuestos a seguir defendiendo el arrepentimiento de Palenzuela y Fernández por los hechos, a los que siempre restan los matices xenófobos o racistas. En esta línea, Rosa Palenzuela ha asegurado en más de una ocasión que no se trató de una agresión por cuestión de raza y que ni siquiera están condenados por ese motivo. Así, destacó que la última petición de indulto solicitada al Ministerio de Justicia también llevaba el apoyo de una veintena de compañeros de prisión de los empresarios que son de origen magrebí y que aseguraban que recibían buen trato.
De hecho, en la manifestación que se celebró en mayo en El Ejido, participó un ex compañero de celda de Palenzuela que reconoció que había una relación excelente con ambos acusados. Y es que muchos aseguran que Justicia se vio influenciada a la hora de dictar la primera sentencia condenatoria porque llegaba sólo dos años después de los famosos sucesos de 2000.





