Pero todo ese tiempo en el que están con compañeros o disfrutando de sus series favoritas es mucho mayor que las cerca de seis horas que se tienen que poner manos a la obra y hacer deberes o el que pasan haciendo deporte o ejercicio físico, con 3,7 horas semanales. Precisamente, en esos dos puntos también están por debajo de la media en Andalucía.
Aunque en ocasiones se critica mucho la adicción de los más pequeños a las consolas, la encuesta de hábitos y actitudes de los andaluces en edad escolar ante el deporte -de donde se extrae la información por parte del Defensor del Menor- señala que sólo están 2,5 horas enganchados a los videojuegos y unas dos horas navegando en Internet. Eso sí, Chamizo tiene en cuenta en su último estudio el papel destacado que tiene el uso de las nuevas tecnologías al citar que los usuarios de ordenadores en 2006 fueron un 70 por ciento de los menores andaluces frente al 52,5 de 2003.
En cuanto a los teléfonos móviles, el porcentaje de menores que lo usan ha pasado del 33,5 por ciento en 2003 al 57,4 por ciento en el año 2006. Cada vez son más, se apunta, los niños que acceden a Internet en su casa y en centros públicos -como pueden ser las bibliotecas- y crecen las salidas de los niños a excursiones a puntos monumentales de todas las ciudades de la comunidad autónoma.





