La única fórmula para salir adelante, debido a la notoria incidencia en la economía familiar. Así lo destaca Andrés Troyano, quien a la hora de la comida se dispone a comprar los últimos alimentos para realizar la comida, y reconoce que la única fórmula para hacer frente a los nuevos gastos «inevitables» es el gastar menos en otras cosas, «salir menos o hacer menos viajes es lo que se avecina con tanto gasto».
Por su parte, María Isabel Gálvez destaca que la crecida se ha visto sobre todo en la leche, ya que en una familia con niños «los desayunos se convierten en un manjar».
Mercado Central
Por otra parte, los productos no se han incrementado en el Mercado Central, por lo menos, no más que lo normal en esta época del año; así lo destaca el presidente de la asociación 'La Plaza', Luis Díaz, mayoritaria dentro del Mercado Central.
Díaz, que es propietario de un puesto de frutería, destaca que los precios se han incrementado por el natural paso de frutas y verduras de calle, propias del verano, a las de invernadero, que comienzan a llegar en estas fechas. Con todo, las subidas, indica Díaz, «es de céntimos, y no muy apreciable por el consumidor». Con todo, reconoce que no podrán mantener mucho los precios con la subida de los carburantes, ya que muchos de los productos llegan a los mercados almerienses desde Madrid, y el «el transporte de un palet ya cuesta 30 euros, y se prevé que suba».
Por otra parte, la presidenta del gremio de carniceros en el Mercado, Carmen Molina, insiste en que los productos de carnicería tuvieron una crecida hace unas semanas y se están manteniendo. El precio del pollo por debajo de los cuatro euros, independientemente de si se compra entero o sólo pechuga o contramuslos es uno de los reclamos de su puesto. Eso sí, la pechuga en filetes llega casi a los 8 euros.





