El índice de estudiantes que acaban la educación básica -es decir, la Educación Secundaria Obligatoria- sin el pertinente título académico que acredite que ha superado la etapa, se sitúa en la región andaluza en el 30,8 por ciento. Una cifra que indica que casi uno de cada tres jóvenes deja los estudios, cumplidos los 16 años, sin los conocimientos necesarios para graduarse. El porcentaje se sitúa tres puntos por encima de la media nacional, que está en el 27,7 por ciento.
El fracaso escolar es aún más alarmante si se observa por sexos. De hecho, en este caso, el índice de chicos que no obtiene el graduado en ESO se sitúa en el 38,5 por ciento, mientras que en el caso de las chicas, se encuentra en el 22,7 por ciento.
IES públicos y privados
Por titularidad de los centros, el estudio estadístico desvela que, en los públicos, el número de alumnos que no consigue graduarse es del 36,4 por ciento -frente al 34,2 por ciento de la media nacional-, lo que supone 22,4 puntos por encima de los índices de fracaso en los institutos de índole privada, que está en el 14 por ciento.
En ambos casos, la diferencia de resultados entre los chicos y las chicas es importante, más aún en los centros públicos. En este caso, mientras los jóvenes no superan la educación básica en un 45,1 por ciento, los índices de fracaso de ellas es del 27 por ciento. En los centros privados, la diferencia es menor: el 17,5 por ciento de ellos, frente al 10,7 por ciento de las féminas.
La información del informe estatal se refiere, no obstante, al curso escolar 2005/2006, que es el último periodo para el que el Ministerio de Educación y Ciencia dispone de cifras estadísticas completas y con carácter definitivo. Aunque la tendencia suele ser a la baja, las diferencias de unos años a otros, informan desde el ministerio, no son demasiado significativas.





