Las autoridades sanitarias españolas alertaron a la Agencia de Seguridad Alimentaria Europea de la detección de restos por encima de los niveles autorizados del plaguicida endosulfan en partidas de melón amarillo procedentes de la provincia de Almería y distribuidas en Francia y Valencia.
Así lo indicaron hoy fuentes de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, que reseñaron que la detección de esta materia activa por encima del límite máximo autorizado se produjo a partir de una inspección rutinaria emprendida por técnicos de la Junta de Andalucía.
Durante esta inspección se constató que un número todavía por determinar de partidas de melón amarillo presentaban restos de endosulfan en valores de 0,091 miligramos por kilo, cuando el máximo permitido es de 0,05 miligramos por kilo.
Fuera de venta
Las fuentes enfatizaron que los residuos detectados no suponen ningún riesgo para los consumidores, si bien afirmaron que las autoridades sanitarias españolas lograron retener las partidas de este producto antes de que fuesen puestas a la venta en los mercados franceses y valencianos.
Según consta en el informe semanal de alertas de la Agencia de Seguridad Alimentaria Europea, la notificación de las autoridades españolas de esta detección se produjo el pasado 18 de junio.
Esta notificación en cuanto al uso de plaguicidas en el melón se produjo después de que, desde diciembre del año pasado, las autoridades de diversos países miembros de la Unión Europea, entre ellas Reino Unido o Alemania, detectasen restos de materias activas procedentes del mercado chino y de uso no autorizado en la UE en partidas de pimiento procedentes de la provincia de Almería .