Pekín 3 jul (EFE).- Las autoridades de la ciudad china de Shifang (oeste) han cesado "temporalmente" la construcción de una planta química después de que decenas de miles de personas se enfrentaran a la policía en protesta por un proyecto que consideran "cancerígeno", dijo hoy el diario South China Morning Post.
Las protestas, que comenzaron el pasado sábado, "se volvieron violentas", según un comunicado oficial del gobierno local citado por el rotativo, que indica que el alcalde, Xu Guangyong, y el vicealcalde, Zhang Daobin, han confirmado que la obra se suspenderá "mientras la mayoría de la población se oponga".
Al menos 13 personas, según autoridades locales citadas por el periódico, resultaron heridas en las protestas, después de que la policía usara gases lacrimógenos y granadas de aturdimiento para dispersar a los ciudadanos, que se congregaron frente a edificios públicos.
No obstante, según testigos había "bastantes más heridos", incluidos tanto adolescentes como ancianos, añade el diario.
Algunos manifestantes todavía estaban en las calles de Shifang la pasada medianoche, denunciando que la policía seguía haciendo uso de gases lacrimógenos para desalojarles.
El detonante de la revuelta fue la negativa de las autoridades a detener la construcción de la factoría de aleación de cobre, como pedían los ciudadanos en una carta, en la que se quejaban de que iba a contaminar más la ciudad y elevar los casos de cáncer.
Las tasas de cáncer en Shifang son ya más altas que la media en las localidades próximas, una circunstancia que se conoce desde hace años bajo el nombre de "aldeas del cáncer" y que se ha propagado debido al frenético crecimiento industrial de China, según diario.
Según el régimen comunista, en algunos pueblos de provincias centrales como Henan el índice de cáncer es 30, 40 e incluso 50 veces superior a la media, y hay provincias enteras donde un determinado tipo de cáncer se ha extendido debido a la polución.
El último incidente similar registrado tuvo lugar el pasado mes de diciembre, cuando cientos de vecinos del pueblo de Haimen, en la provincia sureña de Cantón (Guangdong), protestaron en contra de la expansión de una planta de combustión de carbón a la que atribuyen un aumento de los casos de cáncer en la localidad. EFE