Madrid, 19 jun (EFE).- El secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, ha asegurado hoy que el Gobierno no quiere eliminar municipios, sino que éstos cumplan eficazmente con los servicios que deben prestar.
En respuesta a las portavoces del PSOE y de Izquierda Plural en la Comisión de Hacienda y Administraciones Públicas, quienes han dudado de que el Ejecutivo esté a favor de la autonomía local, Beteta ha señalado: "Que nadie piense que es voluntad de este Gobierno la eliminación de municipios, en absoluto, en ningún momento".
Sí ha reconocido que la pretensión es tener una administración local más ágil y eficaz, que cumpla con los principios de autonomía y, al mismo tiempo, que preste los mejores servicios a los ciudadanos, para lo que no hace falta, "en absoluto, proceder a la supresión de municipios".
Meritxell Batet, del PSOE, y Laia Ortiz, de Izquierda Plural, han pedido a Beteta que el Gobierno no proyecte dudas sobre el grado de fiabilidad de las administraciones territoriales y de los funcionarios y empleados públicos, porque ello afecta también a la confianza y la fiabilidad de España en Europa y en los mercados.
Tras referirse a algunas declaraciones en ese sentido de varios miembros del Ejecutivo, Batet ha pedido un cambio de actitud y que, en el caso de los empleados públicos, no se les "estigmatice", ni se traslade a la ciudadanía que no trabajan lo suficiente.
Ha reclamado concreción cuando hablan de duplicidades en la prestación de las competencias y que se haga algo más que cumplir con la ley de Estabilidad presupuestaria, porque "el horizonte reformista" del Gobierno "se agota con los ajustes".
Ortiz ha acusado a la Secretaría de Estado de falta de diálogo, deslealtad institucional y ánimo recentralizador y ha planteado dudas sobre la constitucionalidad en la atribución de competencias, porque el Estado "¿se va a retirar?" cuando se habla de solapamientos.
En cuanto al Plan de proveedores, que Beteta ha ensalzado, ha dicho que es un negocio para los bancos y un atentado democrático a la autonomía local.
Carles Páramo, de CiU, ha defendido esta iniciativa, por ser una "inyección importantes para la reactivación" y ha pedido una reforma electoral para las pequeñas poblaciones que posibilite las listas abiertas para la elección de los alcaldes.
El también alcalde de Roses (Girona) ha pedido que se tenga en cuenta la especial situación de los municipios turísticos por los "costes elevadísimos" puntuales que tienen que hacer en limpieza y seguridad.
Beteta, en su respuesta, ha anunciado que un próximo Consejo de Ministros aprobará un plan para municipios de estas características y mejorar su financiación.
Pedro Azpiazu, del PNV, que ha dicho sentirse decepcionado con su intervención, ha pedido que se tenga en cuenta a las instituciones europeas a la hora de emprender las reformas de las administraciones y que el Gobierno "es observador y no actor" en el desempeño de la mayoría de los servicios a los ciudadanos, al tiempo que ha coincidido con otros intervinientes en su afán centralizador.
Los portavoces del PP, Juan José Matarí y José Martín-Toledano, le han dado la enhorabuena a Beteta, porque "no se puede hacer más en menos tiempo" en referencia a los seis meses que lleva en la Secretaría.
Matarí ha defendido que se han hecho muchas cosas que demandaba el municipalismo, especialmente la redacción de una nueva ley sobre la atribución de competencias y de financiación local.
Martín-Toledano se ha referido a "la politización y pérdida de independencia" en la admisión de los empleados públicos por parte del anterior Gobierno y a la necesidad de "recobrar el prestigio" en la función pública.
Beteta ha rechazado que el Gobierno tenga una visión centralista y ha precisado que es defensor del Estado autonómico, pero ha precisado que los servicios, sean públicos o privados, hay que pagarlos y gastar solo lo que se tiene. EFE