Valladolid, 24 ene (EFE).- El juzgado de instrucción número 3 de Valladolid ha concedido a una anciana de 79 años poder visitar a sus dos nietas una vez al mes durante dos horas y en un punto de encuentro, después de que su hija muriera y su yerno, que ha cambiado de sexo, mantenga la custodia de las dos niñas.
Según la sentencia a la que ha tenido acceso hoy EFE, se establece un régimen de visitas para que la abuela, con domicilio en Zamora, pueda estar con sus nietas el primer domingo de cada mes durante dos horas, de 12,00 a 14,00 horas, en el punto de encuentro de la Asociación "Aprome".
También la jueza establece un seguimiento trimestral por el equipo psicosocial de las visitas para evaluar como resulta la comunicación entre la anciana y sus nietas, y a la vista del informe que emita mantener o modificar las condiciones de las visitas.
El caso llegó al Juzgado de Instrucción después de los padres de las pequeñas se divorciaran en enero de 2009 y se concediera la custodia de las pequeñas a la madre, así como el uso de la vivienda familiar, donde las menores y su progenitora llagaron a vivir con la abuela.
Sin embargo, el 29 de marzo de 2009 fallece la madre de las niñas y la abuela se hace cargo de las pequeñas, pero cuatro días después apareció en el domicilio familiar el padre con la intención de ver a sus hijas, con lo que comienzan las disputas entre la abuela y su yerno.
El 20 de abril de 2009 las niñas van a vivir con su padre y el día después la abuela solicita ante el juzgado la guarda y custodia provisional de sus nietas, lo que fue desestimado, por lo que en febrero de 2011 interpone una demanda en la que reclama una régimen de visitas para poder estar con sus nietas.
El padre M.V.D.M., de 51 años y origen holandés, en el transcurso de la vista oral celebrada el pasado día 18 y preguntado sobre su transexualidad, aseguró que "nada tiene que ver con este tema" y lamentó que esta condición haya salido en los medios de comunicación.
De acuerdo con el informe del equipo psicosocial que hace un seguimiento de las niñas y que se recoge en la sentencia, el padre "ejerce adecuadamente su papel parental, cuenta con un buen nivel de habilidades educativas y pautas de crianza que están favoreciendo el desarrollo educativo de sus hijas.
En dicho informe se aprecia además que "las menores, de doce y once años, presentan un desarrollo evolutivo normal" y "están muy satisfechas con su situación familiar y viendo con su madre", que es como se refieren al hablar de M.V.D.M.
Tanto el abogado que representa a la abuela, Jaime Sanz, como el letrado del padre, Ignacio Lavín, han reconocido que la sentencia de la jueza ha seguido las recomendaciones del equipo psicosocial y no presentarán recurso, por lo que las niñas podrán encontrarse con su abuela el próximo domingo 5 de febrero. EFE