Sevilla, 27 may (EFE).- El escritor argentino Sergio Chejfec
descubre en 'Baroni: un viaje' (Candaya) a Rafela Baroni, una
reconocida artista popular venezolana y ha subrayado que no cree en
la literatura, la ficción ni el testimonio "puro".
En una entrevista concedida a Efe, el escritor, que ha presentado
su libro en Sevilla junto a José Antonio Garriga y Juan Bonilla, ha
aclarado que cree en los libros en los que, como lector, no está
"seguro" de lo que le quieren decir.
De esta forma, ha reconocido que no le satisface un solo género
cuando lo lee porque, por ejemplo "si es una biografía normal y
corriente" no se lo puede creer "porque nadie es tan perfecto y
tiene una vida tan clara".
Por ello, Chejfec ha dicho que es consciente de que esta novela
"no es una biografía convencional, porque no comienza con su
nacimiento ni termina con su apogeo" sino que es como una biografía
"arbitraria" donde ha elegido los momentos, experiencias y anécdotas
que más le interesan.
Además, ha añadido que tiene algunos elementos de novela de
viaje, de novela convencional, mucho de ensayístico y mucho de
crónica, y que la eligió porque le permitía rendir un tributo a su
"altura".
Ha recordado que empezó a escribir esta novela cuando se fue de
Venezuela, con la idea de escribir un ensayo crítico sobre ella, un
personaje que le parece "muy interesante porque es una de las
figuras más relevantes del siglo XX venezolana, tanto cultural como
estéticamente".
"Muy raramente uno puede encontrar una figura en la que se
conjuguen y se encuentren diferentes temporalidades y formas de
mirar la cultura y el arte" ha apuntado y ha indicado que ella "no
es completamente consciente de todo lo que representa".
Así, Rafaela Baroni une "varias facetas, no solamente la estética
sino también la mística, religiosa, y con un vínculo muy especial
con la muerte".
El escritor argentino ha destacado que no trata de que el lector
perciba qué es realidad pura, ni ficción pura, "sino que tenga dudas
respecto de la falsedad o verdad de las cosas que se cuentan" y ha
resaltado que el desafío principal pasó por tratar de describir un
personaje "multifacético muy espontáneo y muy auténtico".
Ha señalado que Rafaela "quedó contenta y decepcionada" con la
novela porque hubiera querido que aparecieran fotos suyas y de su
trabajo, aunque ha indicado que cree que en un punto "le cambió un
poco la percepción de sí misma". EFE