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Paul Preston: «España ha sido muy indulgente con Franco»

Paul Preston.
Paul Preston. / Kai Försterling (Efe)
  • hispanista, Revisa su monumental biografía del dictador, definido por su "frialdad, astucia y ambición"

  • "La visión de un Franco sin afán de lucro no se sostiene" asegura el historiador, para quien "el expediente Franco sigue abierto"

Pocos historiadores ha estudiado tan a fondo como Paul Preston (Liverpool, 1946) la figura de Francisco Franco. El hispanista revisa y amplía su monumental biografía del dictador 'Franco. Caudillo de España' (Debate) y dibuja en un millar largo de páginas nuevos perfiles del militar que gobernó España con mano de hierro. A los cuarenta años de su muerte, cree Preston que el «expediente Franco sigue abierto». También que España ha sido más que benevolente en su juicio histórico al dictador y a sus herederos.

¿Es Franco uno de los dictadores de más 'éxito' del siglo XX comparado con Mussolini o Hitler?

Sin duda. Mientras que sus aliados fueron derrotados en la segunda guerra mundial y sus pueblos sujetos a procesos de desnazificación/desfascistización, Franco se benefició del anti-comunismo de las potencias occidentales. Gozó de la situación geoestratégica de España e impuso un lavado de cerebro nacional que creó lo que se llamó después el franquismo sociológico.

¿España ha sido indulgente en su juicio histórico? ¿En otro país sería distinto?

Muy indulgente. En Alemania o Austria sería ilegal hablar de Hitler en los términos en que se habla de Franco en España.

¿Qué haría usted con sus restos, que siguen en el Valle de los Caídos?

Devolverlos a su familia.

¿España ha sido también benévola con su familia? ¿Deberían devolver algo?

Creo que los gobiernos democráticos han sido más que benévolos con la familia de Franco. Si deben o no devolver algo, incumbe a la judicatura.

Dice que la Guerra Civil sigue abierta en el papel y detecta «muy mala leche».

La guerra sigue librándose en el papel, tanto por parte de historiadores y periodistas de diferentes grados de seriedad como por la gente que escribe comentarios agresivos e insultantes en la red sobre lo que publica la prensa. Es en estos últimos donde está esa «mala leche». Es una lástima tremenda que investigadores muy serios soporten insultos personales en vez de argumentos serenos.

¿Hay más historiadores franquistas que antifranquistas como usted? ¿Le resta rigor su postura?

Ha habido y hay muchísimos más historiadores críticos con el franquismo que defensores del dictador y su dictadura. Pero veo que algunos libros de autores franquistas se venden en cantidades superiores. Creo que no me resta rigor tener un enfoque crítico sobre un dictador responsable de cientos de miles de muertos, de los campos de concentración de los años cuarenta, que obligó al exilio a cientos de miles de españoles condenados a la miseria económica de los primeros años de su dictadura. Igual que creo que a los biógrafos canónicos de Hitler y Mussolini no les resta rigor su enfoque crítico. Todo cuanto escribo se basa en fuentes cuidadosamente citadas en la notas.

Franco creyó dejar todo «atado y bien atado» ¿Rabiaría al ver la España de hoy?

No dejó todo «atado y bien atado». Pensó que lo había logrado, pero los hechos posteriores mostraron que fracasó. Cuando pronunció esa famosa frase náutica, en su mensaje de fin de año de 1969, lo que tenía en mente era que «el príncipe Juan Carlos ha quedado atado y bien atado». Confiaba en que, por el juramento de Juan Carlos y por la supuesta solidez de las instituciones franquistas, defendería como rey los principios del Movimiento. No creo que a Franco le gustara lo que pasó tras su muerte.

¿Reconoce en Franco alguna virtud?

Si por virtud entendemos capacidad, debería reconocer varias. No se llega al poder ni se ostenta durante cuarenta años sin cualidades prácticas. Tenía astucia y dotes de mando y manipulación en abundancia. También tuvo mucha suerte en los contextos internacionales en los que actuó. Si por virtud entendemos cualidades loables, hay que reconocer que hizo todo lo posible para favorecer a su familia.

¿La cautela es la cualidad que mejor le define?

Antes añadiría frialdad, astucia y ambición.

¿Robó Franco tanto como sugiere el historiador Ángel Viñas?

Las investigaciones sólidas del profesor Viñas, de Javier Otero y de Mariano Sánchez Soler han mostrado que la visión convencional de un Franco sin afán de lucro ya no se sostiene.

Su mítica 'baraka', su buena estrella ¿le dio una larga vida física y política?

Tuvo suerte como militar, como político o como dictador. Y mucha, repito, en un contexto internacional que facilitó su ascenso y su permanencia.

Buen propagandista de sí mismo se reinventó sin parar ¿Cuántas máscaras se puso?

Como mínimo, seis: en África, 'el héroe del Rif'; en la guerra, 'El Cid del siglo veinte'; al comienzo de la guerra mundial, 'el forjador de un nuevo imperio, un Felipe II de siglo veinte'; tras la guerra mundial, 'el capitán de Numancia' contra un supuesto asedio internacional; en los cincuenta, 'el Centinela de Occidente', y la de 'padre del pueblo' en los sesenta.

Fue ingenuo hasta creer en que la piedra filosofal existía y contratar a un alquimista que sacaría a España de la pobreza.

Fue muy ingenuo en ciertas cosas. Además de contratar al alquimista, fue estafado por un tramoyista que le vendió el supuesto secreto de un polvo que se podría mezclar con agua para producir petróleo.

¿Queda algún secreto por desvelar sobre Franco?

Si lo supiera, no sería un secreto. Sabemos muchísimo pero los últimos descubrimientos de Ángel Viñas y otros indican que siempre puede haber algo más. Como digo en el libro, el expediente de Franco no se puede cerrar todavía.

¿Son accesibles los papeles de la Fundación Franco o es un club restringido?

Los papeles estatales que fueron depositados en la Fundación Nacional Francisco Franco ya se pueden consultar en el Centro Documental de Memoria Histórica de Salamanca. Sin embargo, quedan otros muchos documentos personales que en el momento de su muerte obraban en manos de su familia.

Estrategia y represión

¿Por qué ganó la guerra siendo tan mal estratega como usted sostiene?

No digo que fuera mal estratega. Digo que no era un Napoleón o un Rommel. Pudo haber ganado la guerra antes, pero no lo hizo a pesar de los consejos de sus generales. Venció por varias razones. Gozó de la ayuda abierta de Hitler y Mussolini y de la ayuda velada de Gran Bretaña y Francia que privó a la República de muchas posibilidades de defenderse. Luego pudo imponer su modelo de esfuerzo bélico sin trabas. En cambio, la República, por ser democrática, fue debilitada por los conflictos entre los que querían montar una guerra revolucionaria y los que pensaban que había que centralizar el esfuerzo bélico.

¿Hay números claros sobre las víctimas de la represión franquista?

Como explico en mi libro 'El holocausto español', es difícil contar los muertos sin tener los nombres. Los números ascienden constantemente y últimamente oscilaban alrededor de 130.000. Hay zonas todavía sin investigar, y por muchas otras dificultades en la investigación, creo que se puede extrapolar que serán un mínimo de 150.000. A lo largo de la dictadura más de medio millón de personas pasaron por las cárceles o los campos de concentración.

Se confesó Juancarlista. ¿Es Paul Preston Felipista?

Soy historiador. Mi admiración por Juan Carlos surgió de investigar su papel en la transición. Viviendo fuera, mi opinión sobre la política actual carece de validez. No entro en especulaciones sobre el futuro.

¿Franco odiaba a Cataluña, el catalán y a los catalanes?

Para Franco había dos tipos de españoles: los suyos, y los que denominaba 'la anti-España'. Lo mismo respecto a Cataluña, con la diferencia de que era profundamente centralista y por tanto aborrecía los catalanistas.

¿Veremos una Cataluña independiente?

Repito que no soy un adivino y no hago predicciones.

Vivió en la España franquista ¿Qué pensó cuando Franco murió?

Estaba en Londres. Sentí una mezcla de alegría por lo que suponía el fin de la dictadura y de trepidación por los posibles conflictos que se avecinaban entre los irreductibles del régimen y la mayoría del pueblo que deseaba la democracia.

¿Qué aporta esta tercera edición del libro?

Se han incorporado muchos detalles sobre diferentes aspectos de la vida de Franco y, entre otras muchas cosas, sobre el bombardeo de Guernica, su papel en la II Guerra Mundial y su larga agonía. He añadido dos capítulos, una crónica analítica de cómo ha evolucionado la manera de biografiar a Franco antes y después de su muerte y el otro sobre las relaciones de Franco con los judíos.

La presunta ayuda de Franco a los judíos ¿es otra leyenda?

Por supuesto que en la retórica de Franco y muchos franquistas había un fuerte antisemitismo. Evidentemente, no planificó exterminar judíos, como hicieron los nazis, pero tanto Franco como importantes elementos del régimen expresaron su aprobación de las medidas antisemitas del Tercer Reich. Después de 1945, el régimen hizo un esfuerzo para propagar el mito de que la actitud de Franco hacia los refugiados era de benevolencia desinteresada. En 1949 el régimen publicó en francés, inglés y español un largo panfleto, 'España y los Judíos' afirmando que Franco había salvado miles de judíos. Los esfuerzos humanitarios españoles de salvar judíos del este de Europa no fueron iniciativa del régimen, sino de diplomáticos como Ángel Sanz Briz en Budapest, Julio Palencia en Sofía, José Ruiz Santaella en Berlín o José Rojas Moreno en Bucarest. Es un hecho incontrovertible que se salvó un número importante de judíos huyendo del terror nazi facilitándoles a regañadientes el pasaje a través del territorio español, pero impidiendo que pudieran refugiarse en España. Franco permitía solo esta ayuda limitada porque estaba preocupado por su imagen en la prensa extranjera que él creía estaba bajo control del contubernio judeo-masónico-bolchevique.